Pulso Industrial

Videos Destacados

La forma del agua es un cuento de hadas lleno de códigos, también es una película de monstruos genéticamente modificados y, como un todo, es maravillosa. Guillermo del Toro, el guionista y director, es un ñoño apasionado del género. A veces su entusiasmo puede afectar su disciplina y producir filmes desiguales (pero jamás totalmente aburridos) como Pacific Rim y La cumbre escarlata.

Sin embargo, en sus mejores momentos —como en El espinazo del diablo o El laberinto del fauno— fusiona el ardor de un fanático con una sensibilidad romántica sorprendente por su sinceridad. Se basa en películas viejas, libros de cómics, arquetipos míticos y su propia imaginación visual para crear películas que parecen menos hechas que descubiertas, como si las hubiera sacado del éter cultural y les hubiera otorgado color, voz y forma.

Esta cinta se estrenará el 18 de enero de 2018 en América Latina y está llena de referencias, la más evidente es El monstruo de la laguna negra, un clásico del terror de la época de la Guerra Fría que trata sobre una extraña criatura, mitad pez y mitad humano, descubierta en la selva tropical del Amazonas. En la versión actualizada del cineasta mexicano trasladan a esa criatura hasta Baltimore a principios de la década de los sesenta y la conservan en un tanque en un laboratorio de investigación del gobierno, donde la someten a torturas brutales en el nombre de la ciencia y la seguridad nacional.

Share this article
Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…