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Pulso Industrial

Wednesday, 20 June 2018 00:00

La gorda, el topo y Cabada

Written by  Rafael Navarro
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Frente a una cámara fija, sin mayor movimiento que los rozones a las patas del tripié, alumnos de la Universidad Autónoma de Chihuahua, se unieron a caótica cadena informativa; producen un programa de televisión por Internet…irreverente, sin profundidad, pero que jala al intentar quitar lo ‘cuadrado’ de las entrevistas que se realizan a través de canales de televisión formales.

El conductor es un joven que aspira a ser un periodista, según la descripción en la página de Facebook se llama Carlos Alvarado López. Inicia sus entrevistas pegándole a la mesa; se ríe todo el tiempo y comete el error de los principiantes: creer que los entrevistados son los semidioses del Olimpo que han bajado a hacernos el favor de convivir con nosotros.

Las preguntas están al nivel de lo que es la carrera de Ciencias de la Comunicación, pero tienen el gran mérito del arrojo y del sueño de ser periodista, algo que está en la mente de Carlos Alvarado.

La institución educativa ofreció sus instalaciones para la grabación del programa ‘Se busca alcalde’ que ha logrado entrevistar a tres de los siete candidatos a la presidencia municipal.

Y es un gusto que en cultura general, nuestros futuros gobernantes aprueben con un seis (el clásico ¡panzazo!). En esa métrica, el notable intelectual es el contador público Ramón Galindo. Responde preguntas que salen del común de la cultura general y habla de títulos musicales y películas con una precisión envidiable.

Armando Cabada y Adriana Terrazas se pasean en el desahogo de la vida. Ordinarios, bohemios, desligados de la cultura y proclives a la fiesta ‘haya o no haya carnita asada’.

Todo eso es perdonable, porque no se gobierna sabiendo cuál es el río más largo del mundo, ni con un termómetro en la mano para saber cuál es la zona más helada del mundo.

Ignoro si hubo trampa en las preguntas de cultura general, si alguien les sopló porque en alguno de los casos se notó con obviedad que alguien ‘soplaba’.

Armando Cabada fue el único que acertó a la pregunta de cuál era el río más largo del mundo. El alcalde con licencia respondió, sin más datos que solo nombre, que el Amazonas era el torrente de agua más largo del mundo, seguido de El Río Nilo que fue la respuesta errónea de Ramón Galindo.

Y como personajes héroes, destacables en la vida de Cabada, aparece el Hulk de la década de los ochentas y el intrépido Evel Kanievel, que intentó saltar sin éxito el cañón Snake River.

No soporta la infidelidad. Su primera cerveza la tomó con un compadre que conoce de toda la vida y que ahora trabaja con él en la Presidencia Municipal, la amistad ha seguido no obstante que esa prematura bebida originó su salida del Tec de Monterrey, cuando tenía 16 años. “Batallé para regresar, pero afortunadamente regresé”, recuerda Armando Cabada.

Al alcalde con licencia le gustan los tacos y los burritos, “porque soy muy tragón”, confiesa el candidato. En la frescura de la entrevista confiesa que lo de chef se le da y que, en casa, prepara la cochinita pibil y las enchiladas verdes.

De los candidatos a alcalde ¿a quién escogería para una carnita asada? Tal vez con Adriana Terrazas, ella tiene una experiencia en el ejercicio del gobierno y posiblemente con la maestra Díaz Rojero, del Partido Nueva Alianza.

¿Y si fuera uno de los candidatos de México? Con Andrés Manuel, me gustaría ver con él cuáles son los proyectos para una frontera como la nuestra; con Jaime (Rodríguez) llevo una buena relación, pero no coincido con muchos de sus planteamientos.

Han pasado por las preguntas de Carlos Alvarado, Armando Cabada, Ramón Galindo y Adriana Terrazas. Las reproducciones de las entrevistas por Youtube son escasas, pero suficientes para conocer detalles de la vida personal de los políticos juarenses.

Cabada conoce a Leandro Carrijo, delantero de los Bravos. No duda cuando escucha su nombre y le preguntan que si sabe quién es.

Incluye a su padre entre los personajes famosos de ciudad Juárez; otro, es el payasito Niko Liko y a quien considera un buen presidente municipal, Francisco Villarreal Torres.

Y sabe también que el Quijote lo escribió Miguel de Cervantes Saavedra.

Gracias a ‘Se busca alcalde’, ahora sabemos que Ramón Galindo fue seguidor del ‘rock pesado’, del estruendoso Heavy Metal. En sus tiempos mozos acudió a un concierto del entonces su grito favorito Blak Sabbath.

Fue su padre, el finado ex diputado local Edeberto Galindo, quien lo llevó por primera vez a tomar una cerveza. Nada más y nada menos que al emblemático Noa Noa; el hoy candidato a la alcaldía tenía 17 años, una flagrante violación a la Ley de Alcoholes.

“Yo estaba sacado de onda. Vi gente bailando y la música. Le dije a mi papá que no me gustaba ir a esos lugares. Y mi papá tenía razón, con los amigos, ir a esos lugares, nos convierte en más audaces y se generan más problemas. Al principio no me gustaba pero después no salía de allí”.

Galindo recuerda una acción de don Edeberto Galindo. Mi papá me dijo que prefería que acudiera a los lugares donde se vende alcohol y probara la cerveza estando a su lado y no con los amigos con los que una tomada pudiera salirse de control.

¿A quien prefiere de AMLO o Bronco? Prefiero a Ricardo Anaya…¡ahh verdad!, señala un Galindo que tiene muchas salidas para agarrarlo en curva. Y confiesa que en el tránsito por la política “ha tenido diferencias con Javier Corral, a pesar de que es un buen amigo mío. He tenido diferencia con políticos de otros partidos y de mi partido”, refiere Galindo mientras aparece en cuadro con la pierna cruzada y es notable el desgaste de los tacones de su calzado negro que ya requieren tapitas.

El lema de la campaña de Galindo está basado en la canción de ‘Querida’ de Juan Gabriel. Se llama el proyecto ‘Juárez, la más querida’. La admiración hacia el ‘divo de Juárez’ es notable.

Rememora la ocasión en que, siendo alcalde, fue a la casa de Juan Gabriel. Acudió a dialogar con el divo con su esposa Virginia, Vicky Galindo. Le pedimos que viniera a Juárez para que encabezara su propio homenaje al cumplir 25 años de carrera artística. En su casa, en la ciudad de México, estaban Isela Vega y Lucha Villa que pasaban unos días en la casa del canta autor.

En ese mismo ambiente anecdótico, el subsecretario de gobierno con licencia reveló que desde niño lleva el apodo de El Topo, apelativo que adquirió por una condición pasajera en sus ojos. Recuerda que usaba unos lentes de fondo de botella que en nada ayudaban a la estética de su rostro.

De hecho, una de sus hermanas, Sandra, lo sigue llamando topo, un sobrenombre que no le disgusta, pero que con el tiempo se desvaneció por la figura que representa este hombre que ha sido alcalde, diputado local y federal…ahora busca la presidencia municipal por segunda ocasión.

Batman sería su personaje de comics. Ciudad Gótica es una copia de la ciudad de Nueva York, una ciudad real y Batman es el súper héroe que no tiene poderes entonces cuando hay súper poderes no tiene chiste, porque pierde la esencia humana. Batman es más auténtico, mas real… refiere Galindo.

En las confesiones, el político panista indica que la traición no la perdona y, bajo la premisa de la ética, la palabra empeñada es lo único que podemos defender los políticos; la palabra, el honor de la palabra, es lo que más se debe de respetar.

Dos de los candidatos entrevistados por Carlos Alvarado, entre ellos Ramón Galindo, recordaron a un personaje de la historia de Juárez que conocieron como El Cobijas. Era un hombre que caminaba por las calles de Juárez envuelto en unas hediondas cobijas que utilizaba, indistintamente, en cualquier temporada del año.

El candidato del PAN aprovecha para hablar de Camelia La Texana, otra enferma mental que recorría las calles de Juárez. Durante una colecta en la plaza de Armas, para financiar el movimiento político de aquel tiempo, se acercó al político y le ofreció una moneda de 10 pesos. El panista se negó a recibir el dinero, pero la mujer insistió. Ese acto me marcó para toda la vida, confiesa el candidato.

Los tres personajes de Juárez que han marcado a Ramón Galindo Noriega son Francisco Villarreal, alcalde de esta frontera de 1992 a 1995; el artista y cómico mexicano, arraigado en esta frontera, conocido como Tin Tan y Perla de la Rosa, artista local y escritora de teatro.

Adriana Terrazas Porras es la abandera del PRI a la Alcaldía de Juárez. En la entrevista, ‘Se busca alcalde’ se describe como una persona ‘normal’. En las oficinas públicas donde ha prestado sus servicios le dicen ‘la maestra’, pero durante el programa de Internet conocimos que se le conoce de otra manera. ¿Tenía algún apodo?, “Me dicen la gorda, desde chiquita. Soy de la Melchor Ocampo y todavía mis vecinos me dicen La Gorda, hasta la fecha”.

Va poco al cine, pero le gustan las películas de acción y de miedo, además de las románticas que dejan un buen sentimiento. Y no recuerda la última película que vio, pero el conductor le ayuda y le recuerda que el largometraje caricaturizado se llama ‘Coco’.

Lleva 35 años dedicados a la política, actividad que ha compaginado con los negocios de venta de alcohol y las guarderías. Y después de esos años en uno de los trabajos más sucios y difíciles de compaginar, las injurias y la mala onda de la gente han dejado de dañarla como sucedió al principio de su carrera; me han lastimado algunas mentiras que me han dicho, señala la ‘señorita’ como la llama Carlos Alvarado en la entrevista.

De los personajes de los comics prefiere a Blanca Nieves, porque “tengo siete hermanos”, dice entre risas. Tres de ellos ya fallecieron.

En la secundaria probó su primera cerveza. Su cuñada Pilar la llevó a beber ese primer trago.

Para la carnita asada, con alguno de los candidatos a la alcaldía, prefiere a Cabada…“sí, a Cabada”, reitera la candidata del PRI.

Coincide con los otros dos candidatos que la traición es una de las pasiones humanas que no toleraría nunca.

Sobre los tres personajes famosos de Juárez refiere al Cobijas y al Güero Mustang; además del cantautor Juan Gabriel.

Adriana Terrazas resulta filosa en cultura general y sabe que en Italia se encuentra la Torre de Pisa; que Elvis Presley es el rey del rock and roll, pero cuando se le pregunta cuál es el único mamífero que puede volar, dice que “el vámpiro”.

¿Quién escribrió Hamlet? Híjole… el conductor le ayuda “William Shakespeare”. A pesar de los yerros, el conductor presume que es la mejor valuada en relación con los otros dos.

¿Y cómo le gustan los hombres? Caballeros, caballeros, educados, pero sobre todo me gusta que sean divertidos, pasártela suave, sentido de actitud…, señala la señorita que aspira a ser alcaldesa.

En la antesala de la elección del 1 de julio los campos de acción de abren a extrañas opciones para los candidatos a la alcaldía de Juárez y, en base a esa estúpida forma de aplicar la mercadotecnia, los que buscan la alcaldía de Juárez se lanzan a vacíos publicitarios que los exhiben y los exponen…y lo peor, los describen tal como son.

Sucedió en ese programa ¿juvenil?, en la sede académica que prepara- en teoría- a los futuros comunicólogos (no periodistas), en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Uach, campus Ciudad Juárez, que ha sido la casa formativa de muchos reporteros en esta frontera.

Tristemente, la Universidad Autónoma de Chihuahua, se ha empecinado a formar ‘comunicadores’ excluyendo a los periodistas que se han formado en las redacciones de los medios de comunicación en esta frontera.

Sus talleres de radio y televisión son una oda a los ‘elefantes blancos’ y de allí surge lo que son, lo que transmiten a nivel de redes sociales y lo que serán cuando egresen de lo que llamarán su ‘alma mater’: reporteros que no saben escribir y mucho menos entender lo que es el periodismo.

Escuchando a los tres candidatos, reflexiono en torno a los ‘pasados’. Voy al lugar común para recordar que son gente ‘común y corriente’, que en alguna ocasión fueron niños y jóvenes.

Como si fuera un escritor de biografías, recorrí esos recovecos de la historia. Son los episodios de la vida que estamos obligados a contar porque son el reflejo del presente de nuestros políticos.

Me conmueve la historia de la señora Socorro Jurado, madre de siete hijos. Escucho sorprendido cómo fueron sus últimos momentos, su agonía y dolorosa muerte en un hospital de la Ciudad de México, su acto heroico al proteger a su hijo Roberto Corral. Se abrazó a él para protegerlo de las llamas que alcanzaron el camión en el que viajaban.

Una pipa cargada de combustible ardía en la carretera panamericana. Ya había alcanzado varios camiones de pasajeros. La familia Corral viajaba a Aguascalientes, venían de la Ciudad de México.

Y la historia de Socorrito concluyó en ese episodio dramático que a futuro ayudó a formar a un Javier Corral con rostro humano, que tuvo que luchar al doble y apegarse a su hermana Leticia quien ejerce una influencia sobre el gobernante.

El gobernador es fruto de la llamada cultura del esfuerzo.

Familiares cercanos, con cierto orgullo, recuerdan las piezas de oratoria de aquel niño-adolescente que colocaba sillas frente a un estrado improvisado y lanzaba discursos al aire después de escuchar los informes presidenciales, en los tiempos de Luis Echeverría y José López Portillo. Allí estaba la cepa. El orador frente a sillas vacías practicaba el parlamentarismo que siempre lo ha caracterizado.

Horas y horas de lectura escudriñando ideas y doctrinas políticas; ajeno a los conceptos aislados contenidos en libros ‘temporaleros’ y mal escritos, dan una idea de la preparación de Corral Jurado.

En ese escenario, ya como parlamentario, Javier Corral atestiguó la brillantez de Fidel Castro. En realidad le habían concedido media hora con el dictador cubano que, evidentemente, fue atraído por el novel político juarense que recuerda con ‘puntos y comas’ los mensajes de Manuel Gómez Morín y Vicente Lombardo Toledano.

A este hombre que hoy gobierna el Estado de Chihuahua le adjudican una envidiable inteligencia que logró cautivar al magnate de Televisa, Emilio Azcárraga. Al concluir el diálogo con Corral, el magnate mexicano vaticinó que algún día trabajaría con él. La respuesta del político juarense fue contundente: “yo me dedico a la política”.

Y así, en esos recovecos de la historia está la conclusión vaga y profunda de lo que es Javier Corral, “un cabrón bien hecho”, según la descripción de quienes lo conocen desde que era un niño.

Pacta, acuerda, se levanta de la mesa y no cumple jamás lo que promete. Lo encuadran perfectamente en el ‘casillero’ de los que traicionan.

Esa niñez prodigiosa, que lo llevó a la Casa Blanca a saludar al vicepresidente de Estados Unidos, fue la catapulta de lo que hoy es su carrera política. Trabajó para lo que es, pero no supo ni ha podido mantener el equilibrio entre una mente brillante y sus emociones. Esa es la visión de su familia que agacha la cabeza cuando sus amigos del pasado reclaman la ingratitud del gobernante.

 

Cualquier información enviada al siguiente correo y teléfono será atendida bajo el principio de la confidencialidad absoluta. Gracias por la información aportada, alguna ya se está procesando.

 

Rafael Navarro Barrón This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

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