Sunday, 20 September 2020 00:00

La obra de teatro que no fue

Written by  José Woldenberg
Rate this item
(0 votes)
José Woldenberg, académico y primer presidente del IFE. José Woldenberg, académico y primer presidente del IFE.
Veámoslo como si fuera una humilde obra de teatro: Primer acto. México rebasó los 70 mil muertos por Covid y han sido contagiadas más de 660 mil personas (cifras oficiales). Muerte, dolor y zozobra acompañan la vida diaria de innumerables familias.

La pandemia, además, como catalizador, ha multiplicado el número de empresas de todos tamaños cerradas o disminuidas, los trabajadores que perdieron su puesto, el decrecimiento de los ingresos de un sinnúmero de personas y en muchos casos la precarización de las condiciones de trabajo. Un primer acto que solo puede generar preocupación porque afecta a millones.

Segundo acto. Cinco ex secretarios y una ex secretaria de Salud dan a conocer un balance de la pandemia y su gestión y proponen una serie de medidas para atemperar su impacto. No se trata de una proclama sino de una reflexión que acude a otras experiencias para intentar extraer lecciones que pueden ser útiles. Un documento que en principio puede embarnecer nuestra comprensión de la pandemia acompañada de recomendaciones que hasta donde alcanzo a ver no pueden hacer daño.

Tercer acto y final. Sin haber leído el documento, el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell respondió: “habrá que ver si los exsecretarios tienen alguna vinculación política, ninguna vinculación empresarial, por ejemplo, en comercialización de medicamentos” y con sorna los invitó a patentar “su fórmula”. Otra vez, lo que parece ser el sello de los tiempos, descalificaciones ad hominem y evasión de los argumentos y las evidencias.

¿Cómo se llamó la obra? La tontería y la soberbia no solo son malas consejeras, y cuando se instalan en el gobierno afectan a millones.

Pensemos en un desenlace alternativo: Primer acto. Igual.

Segundo acto. Igual.

Tercer acto. El subsecretario responde (o mejor aún el secretario o mejor aún el presidente). Varias opciones: A) Leeré con detalle el documento y evaluaremos su pertinencia. B) Invitaré a los exsecretarios a una reunión para intercambiar experiencias e información y a lo mejor logramos fortalecer lo que hemos venido haciendo. C) Documentos como ese enriquecen nuestra comprensión de lo que estamos viviendo y como la pandemia ha impactado la marcha de nuestra economía y está teniendo repercusiones sociales incluso ampliaremos al número de convocados para generar una deliberación que ayude al país a salir lo mejor posible del brete en el que nos encontramos.

“A” puede ser un “avión” o un primer paso para tender un puente. “B” asume que en una situación tan delicada como la actual nunca está de más escuchar e intercambiar opiniones diferentes de las cuales el primer beneficiado puede ser el propio gobierno. Y “C” sería la respuesta de un estadista que quiere sumar fuerzas y conocimientos para atender una pandemia cuyos estragos están a la vista. Pero además el subsecretario hubiese aparecido como alguien cuyo deseo es atajar los males y no como un “grillito cantor” tratando tontamente de llevar agua a su pequeño molino.

¿Cómo se hubiese podido llamar esa obra alternativa?

El país atraviesa por una crisis conjugada de salud y económica. Pero se agrava por la prepotencia, insensibilidad y pequeñez de quienes tienen el encargo de atenderla. Son tiempos difíciles, pero cuando el desprecio al conocimiento, a la experiencia, a otras visiones preside el comportamiento del gobierno, los problemas no pueden sino multiplicarse.

 

Read 236 times
Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…