Pulso Industrial

Tuesday, 14 November 2017 00:00

Los medios y su peor momento para ejercer

Written by  Cruz Pérez Cuéllar
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Un gobierno marcado por la máxima intolerancia a la crítica pública, y por lo tanto incapaz de reconocer el mínimo error, la mínima deficiencia de su administración; un gobierno ensoberbecido que recurre a la denostación, a la defensa a ultranza de cualquier señalamiento justo o no, es naturalmente un gobierno destinado al fracaso, porque su misma actitud ante la adversidad lo convierte en un tiranillo que poco a poco va cobrando tamaño, y después su impresionante figura no será, por obvias razones, el orgullo de la ciudadanía sino el terror de quien se atreva a criticarlo.

Así es como avizoro al gobierno de Javier Corral, que en la semana que está por concluir se lució, como pocos gobernantes lo han hecho en su mandato, se avocó a denostar a los medios de comunicación, en particular a dos (uno local y otro nacional) que publicaron hechos concretos, con información sólida sobre situaciones reales donde se evidencian errores de Corral, y que por lo tanto desataron la ira del mandatario quien utilizó sus redes sociales para atacar a dichos medios, para acusarlos de extorsión.

También usó el periódico oficial llamado “Cambio 16”, para hacer lo propio y tratar con ello de equilibrar la balanza: ante los señalamientos del periódico local El Diario y el de circulación nacional Proceso, el gobernador de Chihuahua acusa a ambos de irregularidades, en el primer caso donde sabe el daño que están ocasionando sus políticas de retención de los recursos públicos que deben ser destinados a propaganda  y publicidad, señala con dedo de fuego al periódico en general, a sus directivos y dueños; en el segundo caso le calcula mejor y sólo avoca las baterías en contra del reportero que elaboró la nota, en este caso de Álvaro Delgado.

No dudo que en las notas publicadas por el diario local y la revista falte información de cada hecho que se planteó, ambos inscritos en el título de cada nota: “Corral usó avión estatal en unas de sus vacaciones” (El Diario) y “Caso Breach: Corral solapa narcopolítica del PAN”(Proceso), pero se trata de información periodística, y que sin ser un experto sé plenamente que las dos notas manejan información verídica, que no necesitan abarcar todos los aspectos informativos de cada tema, así que tanto en uno como en otro caso Javier Corral yerra profundamente al acusarlos de una mala intención política en su contra, ahí hay hechos que se demuestran con datos y no opiniones personales.

La información publicada por el diario local, revela que la fuente se sustenta en datos obtenidos a través del sistema de transparencia del propio estado, que dispuso para el solicitante la bitácora y su respetivo detalle de vuelos del mandatario, que complementado con información publicada por el área de Comunicación Social además de otras noticias, se llega a una conclusión lógica y de interés público. La contestación del gobernador es lamentable, pues trata de confundir con otros eventos el motivo de su viaje a Mazatlán el fin de año pasado, donde se sabe por él mismo que tiene una casa de descanso, pero que asegura en ese caso su visita fue oficial, para acompañar en su toma de protesta al gobernador Quirino Ordaz Coppel, evento que debió durar algunas horas, pero la bitácora reveló que no fue y vino el mismo día sino que salió el 29 de diciembre y regresó el 2 de enero, de ahí el autoengaño.

Hace unos días declaró el gobernador algo al respecto: “Mis vacaciones de Navidad de diciembre del año pasado con mi familia, no las pasé en Mazatlán sino en Ruidoso, Nuevo México. Regresé a Juárez el 27 de diciembre y estuve hasta el 29 de diciembre, día en que firmé la publicación del Decreto de Presupuesto Estatal, aprobado por el Congreso[…] Esa tardenoche viajé a Mazatlán para asistir a las distintas actividades con motivo de la toma de protesta del gobernador Quirino Ordaz Coppel, lo cual se acredita mediante fotografías y entrevistas reproducidas en medios de aquí y de allá, y en todo momento estuve acompañado de mi esposa Cinthia Aidee”.

El caso de la pelea contra la revista de gran prestigio nacional, que en otro tiempo alabara el propio Javier Corral por las publicaciones que revelaban los excesos del sistema político de nuestro país, es aún peor que el anterior. Ahora que le toca a él mismo asumir el compromiso de la función pública y que en su breve ejercicio ha dado materia de análisis para los medios, ahí sí reprueba su trabajo profesional que tanto enalteciera en el pasado cuando la crítica se cernía sobre la cabeza de “los bueyes del compadre”, señal que no deja lugar a dudas su tremenda intolerancia e incapacidad para asumir la crítica.

Los señalamientos en esta otra nota de autoría de un periodista reconocido por sus investigaciones de profundidad que lo han llevado a publicar tres libros y cuyo tema esta relacionado al PAN y los grupos que en el convergen. Se trata de Álvaro Delgado, quien publicó hace poco: “Caso Breach: Corral solapa narcopolítica del PAN”. El gobernador de Chihuahua se desgarra las vestiduras y acusa al periodista a través de un medio oficial, Cambio 16, de violar su “derecho de honor”, en lugar de demostrar que no está estancada la investigación del asesinato de la periodista Miroslava Breach y que no está solapando a otros panistas que incluso están trabajando en la función pública, como es el caso de Mario Vázquez Robles, exdirigente estatal del PAN (y actual funcionario municipal, en el gobierno de Maru Campos, en la Capital) y su exvocero, Alfredo Piñera.

Así se menciona en la nota: “Peor: Los ‘narcopolíticos’ como autores del asesinato se desvanecieron en la investigación, quizá porque están coludidos personajes del PAN, como Mario Vázquez Robles, expresidente estatal y actual director de Servicios Públicos del gobierno municipal de Chihuahua, y Alfredo Piñera Guevara, exvocero de ese partido”, y más adelante resalta Delgado: “El asesinato de Miroslava ya lo arrumbó y no pronunció una sola palabra en su mensaje con motivo de su primer informe de gobierno. Corral ha quedado como un impostor”.

Es precisamente en este punto donde equivoca la manera de tratar el asunto el gobernador, defiende a capa y espada su propia causa sin pensar nunca en la autocrítica, en las faltas que pudo haber cometido, por el contrario se muestra aguerrido, intolerante para mayor precisión. Reacciona y se va a la yugular del que considera enemigo por su crítica, ataca sin mayor contemplación, así queda evidenciado en la nota reactiva que publicó esta semana Cambio 16:  “La nota sin firma comienza: “El portal www.proceso.com.mx publicó un artículo plagado de mentiras que incluye infamias en contra del gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado.

El texto, firmado por Álvaro Delgado, viola el derecho al honor del gobernado al incurrir en “malicia efectiva”, en términos de la Ley de Responsabilidad Civil para la Protección del Derecho a la Vida Privada, el Honor y la Propia Imagen en el Distrito Federal.

Los señalamientos malintencionados del autor incurren en la colusión de daño al patrimonio moral (…)”

“Delgado medra con el caso. Utiliza el nombre de la comunicadora para confundir, desorientar y generar incertidumbre al propagar especulaciones que van en contra de las buenas prácticas periodísticas (…)”

“Estas aclaraciones se presentan en defensa de la administración estatal ante el mal periodismo, sin menoscabo de la libertad de expresión de prensa del medio y del autor”.

Finalmente, el mandatario cierra con broche de oro su propia defensa, donde no escatima recursos retóricos para pontificar sobre la buena y mala práctica del periodismo, se siente con calidad moral y profesional para decir quien es justo y equitativo, malintencionado y extorsionador. Por supuesto, a conveniencia totalmente, porque se puede ver en su historial una larga lista de incongruencias, en la cual aquellos que primero lo criticaban él los llegaba a satanizar, (ahí, muy junto a él esta el vivo ejemplo de Gustavo Madero, y muchos otros que mientras fueron sus críticos ellos eran lo peor desde su punto de vista, pero cuando estaban de su parte, los eleva cual deidades del Olimpo, así ha sido con los políticos, los comunicadores no son la excepción.

Mi última reflexión sobre esta situación que ha caracterizado al gobierno de Javier Corral, es que él está haciendo todo lo contrario a lo que ofreció en campaña e iniciado su gestión, y que en el caso habló de que los medios experimentarían durante su mandato una libertad de expresión como nunca la habían vivido y una relación excelsa con su administración, y la verdad es que ni una ni otra cosa está sucediendo, nomás hay que preguntar a cualquiera de los periodistas de Chihuahua si esta situación es real o una completa falacia. Los medios en Chihuahua están confrontados con el gobernador Javier Corral por su cerrada política de medios, que no únicamente mantiene cerrada la llave del presupuesto sino la de la buena relación, la del trato humano y cálido que siempre ofreció y nunca otorgó. Lo peor del caso es que no es solamente con los medios y los comunicadores, hay muchos sectores que andan por las mismas, o pregúntenle a los abogados asociados, a los representantes de las cámaras empresariales, a los constructores, al gremio magisterial, a los médicos, a los partidos políticos, incluyendo al PAN.

El problema del gobierno de Chihuahua no es ni la falta de recursos, ni la crítica de los medios, ni mucho menos la oposición que censura las faltas del actual gobierno, sino es el propio gobernador que aplica a sus adversarios y sectores en general la ley del pan o palo en su más moderna presentación. Corral resultó bueno para prometer, muy malo para cumplir, y peor para aceptar el error.

Sugerencias y comentarios favor de hacérmelos llegar a mi correo: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

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