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Pulso Industrial

Thursday, 21 June 2018 00:00

Intocable

Written by  Raúl Ruiz
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Inmune a la crítica de la opinión pública, el alcalde con licencia, Armando Cabada Alvidrez, protegido por la prensa que le cubre las espaldas, y casi dueño de una laxa autoridad investigadora que voltea hacia otro lado mientras sus equipos “trabajan” su negocio delincuencial, construye su reelección electoral en medio de una sociedad atónita de ver como la impunidad se le entrega en canasta de plata.

Desde el inicio de su administración a todos nos hacía ruido el que protegiera a ultranza al ex fiscal Jorge González Nicolás, conocido por todos como el escudero de marras del ex gobernador César Duarte Jáquez. Quien anda a salto de mata eludiendo la justicia.

Su presencia como secretario de Seguridad Pública en Juárez, dio pauta para que a través suyo recibiera cobijo uno de los cárteles del crimen organizado.

Esto es del dominio público y llegó a ser tan polémico el asunto que hubo de enfrentar directamente al gobernador Javier Corral Jurado.

De ahí en adelante un collar de incidentes nefastos en los que se le relaciona.

Entre los más visibles, el incidente del escolta que fue asesinado a golpes en la barandilla por agentes de policía y tránsito, quedó en la impunidad.

Hay ocho denuncias por actos de abuso de autoridad, robo, amenazas y hasta privación ilegal de la libertad en contra de agentes de la policía… y han quedado también en los cajones de la amnesia.

Armando Cabada, entre otras denuncias tiene: La de amenazas contra el conductor de Televisa, Héctor González; la del ingeniero Vicente Aldape de Intelliswitch; la del síndico Aarón Yáñez por la otorgación de obras, a una empresa llamada Constructora Fronteriza ligada entre al director de obras públicas.

La de la regidora Irma Medrano, porque le quitó arbitrariamente un bono que por ley le corresponde.

La del caricaturista, Alfredo Hernández, por desvío de recursos municipales a la precampaña para la colección de firmas.

Qué decir del desfalco municipal de 25 millones de pesos en contratos para servicios de reparación de autos y patrullas, entregados a José Antonio Ituarte Salcido, presunto prestanombres de Sergio Cabada, hermano de Armando Cabada. Cantidad que fue pagada en tres exhibiciones.

Hay además una denuncia que hace Sergio Madero, presidente del CDM del PAN, por peculado; al favorecerse a sí mismo y su familia con más de 18.4 millones de pesos por contratos a la televisora de propiedad familiar.

Sin contar el escándalo que produjo su intención por endeudar a la ciudad con un proyecto denominado “Juárez Iluminado”, donde aparentemente recibiría 500 millones de pesos para sus bolsillos por un contrato de 1,500 millones que con el tiempo se transformarían en 4,500 por los intereses.

Afortunadamente, en el Congreso, la diputada Maribel Hernández lo cuestionó a tiempo y posteriormente lo rechazaron los diputados.

Ha construido un dominio de poder a través del uso del canal de televisión propiedad de la familia; del dinero, el amago, la amenaza directa y el terror.

Como el de los muchachos que fueron vapuleados, esposados, privados de su libertad y luego soltados, sólo por tomarle unas fotos en una reunión de centros de bienestar infantil. Y más recientemente el caso del empresario Eduardo Pérez, promotor del Juárez Music Fest, a quien se le negara el permiso de traer su espectáculo si no vendía sus boletos a través de la empresa de Cabada llamada Don Boletón.

El promotor se negó a participar con don Boletón y por consecuencia, le cancelaron el permiso; y cuando fue a buscar una explicación ante el director de protección civil, Efrén Matamoros, fue sometido por instrucciones del alcalde con licencia, esposado y echado a golpes por los genízaros.

Es del conocimiento público que obliga a los empleados del municipio a trabajar para su campaña fuera de sus horarios laborales, sin paga ninguna, so pena de quitarles el trabajo. Los empleados van al sol, sin agua, sin alimentos y expuestos a cualquier regaño pues el candidato goza de una reputación bélica contra el personal que dirige. Van sólo para proteger su trabajo.

Obliga a los regidores a autorizar sus caprichos para beneficiarse o beneficiar a los amigos. Obliga a los policías y agentes de tránsito a realizar actividades fuera de la ley para su beneficio.

Mientras esto ocurre en la Presidencia Municipal, la violencia en la ciudad está a toda efervescencia.

En mayo, 124 ejecutados; y en lo que va de junio, 95. La descomposición social vuelve a las escalas del más rojo historial de Ciudad Juárez. Sin que los jefes: Realivázquez, Peniche y Aparicio puedan contener a los malandros.

Los expertos en materia policíaca comentan que en el bajo mundo se escucha que los municipales “agarran lana de todo los grupos” y venden los sectores de la ciudad, por eso operan con toda impunidad.

¿Qué más escuchan estos muchachos? Que hay una guerra sorda en Juárez en la que participan, por un lado, LA LÍNEA con el 300 al frente y por el otro; “El Viejo Ravelo”, controlando a los indios, carnales, apaches, rayados o Aztecas… nombres con los que les ha reconocido a una añeja banda criminal.

Y en medio, Cabada, quien al parecer, pretende recuperar para sí, un micro-cártel otrora comandado por un tal “Señor Fonseca”, recién salido de prisión.

Así las cosas… Ahora para desorientar a la opinión pública, lanza un insólito señalamiento: “La violencia en la ciudad es promovida por un candidato a la Alcaldía”, una denuncia suelta, que acompaña con un comunicado que dice que en breve le darán a conocer al candidato “obviamente coludido con el crimen organizado” (sic); y que lo dará a conocer de inmediato.

Pero, si usted le busca… Todas las pesquisas señalan al independiente. ¿Cómo repartir a otros lo que la historia le embadurna?

¿Cómo comprender que con tantas evidencias no se le pueda remover? Ya no digamos encarcelar.

Es un intocable, sin duda.

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